Pech

Cuando nos conocimos, vos y dos de tus hermanos, entraban en la palma de una mano, asi de chiquito eras. En total eran cinco, pero verte fue enamorarme…eras la cosita más tierna que haya visto.
Llegaste a casa y como todavía tomabas teta, te fui a comprar una mamadera para que no te debilitaras y, cuando volví, te estabas comiendo como un profesional, los doguis de Peter, tu papá.
A los días de llegado, empecé a trabajar -otra no había- y tenía que dejarte en casa todo el día solito, por lo que acepté la idea de papá de dejarte ir a Cañuelas. Hasta el día de hoy me alegro de haberlo hecho porque allá disfrutaste de todo el espacio verde y la compañía que yo no podía haberte ofrecido.
Igualmente viajé siempre a verte, con Maty en la panza y luego en los brazos. Será por eso que lo cuidaste siempre. Cuando estaba en la panza, te subías a la cama por la punta y no por sobre mis costillas como lo hiciste siempre. Cuando nació y lo acostaba a dormir, te acostabas a sus pies hasta que se despertaba.
A tus diez años te descubren la enfermedad maldita, culpable de tu ausencia. De entrada supimos que no había remedio, pero igualmente lo intentamos todo. Los tres meses que te dieron, se convirtieron en ocho y vividos con la salud de un bebé.
Solo te sentiste mal dos días, los últimos. Y pareciera que por elección esperaste a ver a todos los de la familia para despedirte.
Te voy a recordar así con todo lo lindo que me dejaste. No voy a contar cosas tristes ni a describir sentimientos indescriptibles.
Hay personas que no podrán comprender jamás tanto dolor “por un perro”, pero en mi familia desde siempre amamos a nuestros animales como a un pariente más. Y eso es lo que fuiste, un miembro más de la familia, viviste con nosotros toda una década y es imposible no extrañar horrores tu presencia entre nosotros.
Te extraño, te voy a extrañar siempre. Gracias por 10 años de lealtad incondicional.
Hasta siempre Pechi
4 comentarios »
Deja un comentario
-
Recientes
-
Enlaces
-
Archivos
- abril 2011 (1)
- marzo 2011 (1)
- octubre 2010 (1)
- diciembre 2009 (1)
- agosto 2009 (1)
- mayo 2009 (2)
- enero 2009 (1)
- julio 2008 (1)
- abril 2008 (2)
- marzo 2008 (1)
- diciembre 2007 (4)
- octubre 2007 (4)
-
Categorías
-
RSS
RSS de las entradas
RSS de los Comentarios
Nosotros siempre vamos a recordar a Pechán, porque con Fiaca y Cielo siempre usamos el verbo “apechanar” que es cuando se hacen redonditos.
besos
No sabía que Pech tenía verbo propio! que linda manera de recordarlo…gracias
Yo (nosotros, mi flia) sentimos lo mismo por nuestros perros.
Como no quererlos, si solo demandan ( y dan) cariño !!!!!!!!!
Totalmente de acuerdo! gracias por tu comentario!!